Cómo vencer la procrastinación en tus estudios de posgrado

Cómo vencer la procrastinación en el posgrado

Cómo vencer la procrastinación en tus estudios de posgrado

Cuando un profesional toma la decisión de emprender un posgrado lo hace entendiendo previamente las responsabilidades que asumirá, desde tomar clases hasta desarrollar trabajos investigativos de larga duración. Por ende, los resultados del proceso académico no se perciben inmediatamente. Esa falta de gratificación inmediata puede conducir a la procrastinación, convirtiendo las tareas pendientes en cargas de ansiedad y estrés que evitamos enfrentar.

Procrastinación, ¿qué es?

Para superar esa carga, primero tenemos que identificarla y entenderla. Entonces, la procrastinación qué es: se trata de una respuesta defensiva principalmente a la ansiedad, llevándonos a retrasar voluntariamente actividades importantes por hacer otras que puedan considerarse irrelevantes o sentirse más placenteras. Aunque si tiene que ver con la poca habilidad para gestionar el tiempo, se da sobre todo cuando asociamos emociones aparentemente negativas con ciertas tareas en específico.

¿Cómo vencer la procrastinación en tus estudios de posgrado?

Para eliminar la procrastinación durante el posgrado, en esencia, hay que empezar por modular esa necesidad de perfeccionismo que suele paralizar a algunos profesionales. A pesar de que retrasemos constantemente una tarea importante, ya sea por agotamiento mental o inseguridad sobre nuestras capacidades, lo cierto es que si no nos hacemos cargo la ansiedad solo aumentará. Bajo esta premisa, es importante aprender a organizar nuestro tiempo en virtud tanto de las prioridades como del ocio.

Una recomendación básica para vencer la procrastinación es clasificar las actividades por nivel de importancia y/o urgencia. Por lo general, las menos urgentes son las que más se suelen retrasar por nuestra incapacidad para concentrarnos en un mismo asunto con tanta antelación. Cuando identifiquemos las que más nos cuesta asumir, podemos repartirlas en subtareas que parezcan sencillas de completar. Aunque falte inspiración, establecer franjas horarias de ejecución es fundamental para crear hábitos que reduzcan la resistencia mental.

Ejemplos de procrastinación

Día a día podemos identificar distintos ejemplos de procrastinación tales como aparentar ser productivos mientras eliminamos correos viejos que nos evitan pensar cómo empezar a escribir nuestra tesis de posgrado. También cuando nos sumergimos en la investigación infinita al leer y releer información sobre un mismo tema, pero sin atrevernos a redactar siquiera un párrafo. Y no podemos olvidar el bloqueo analítico, que nos lleva a pasar horas diseñando un plan de estudios ideal en el que no abrimos ni un solo libro en el proceso.

Como estas, pueden existir múltiples formas de procrastinación. Sin embargo, aprender a identificarlas en nuestras vidas es el primer paso para dejar de normalizarlas e intentar corregirlas paulatinamente.

¿Por qué la procrastinación no es pereza?

Contrario a lo que se pueda creer, la procrastinación no es pereza. De hecho, entenderlo es necesario para apartar la culpa que alimenta en sí el hábito de posponer actividades importantes. A diferencia de la persona «perezosa», un procrastinador tiene la intención de cumplir y se siente mal al no hacerlo. Lo que no sabe es que es una manera de blindarse del malestar emocional que relaciona, por ejemplo, con las actividades académicas; convirtiéndose así en un mecanismo para evadir la angustia o el fracaso.

Comprender la procrastinación como un mecanismo emocional, y no como falta de voluntad, es justo lo que trabajan quienes se forman en el bienestar y la autoeficacia personal. Si te interesa profundizar en la autorregulación emocional y las herramientas de la psicología positiva, conéctate con tu futuro estudiando la Especialización en Psicología Clínica y Autoeficacia Personal en la Universidad.

¿Cuál es la regla de los 2 minutos para la procrastinación?

Quizá te preguntes, ¿procrastinar tiene tratamiento? Sí, se puede superar mediante terapia cognitiva conductual. Precisamente, la regla de los 2 minutos es una técnica muy valiosa al momento de disminuir la resistencia mental e impulsar la motivación que nos falta; estableciendo que si una tarea toma menos de ese tiempo se debe realizar de inmediato. En las actividades más extensas debemos comprometernos a trabajar en ellas por el mismo periodo para que, una vez empecemos, sea más sencillo continuar.

¿Cuáles son 10 consejos para no procrastinar?

Superar la procrastinación no es un ejercicio fácil, pero podemos aplicar estrategias concretas que nos ayuden a que la disciplina esté por encima del entretenimiento pasajero. En esa medida, las decisiones estarán orientadas por el compromiso y no por la comodidad inmediata. Te dejamos 10 consejos prácticos para evitar procrastinar, a continuación:

  1. Trabaja por intervalos, trabajando por periodos de 25 minutos para descansar 5 entre cada uno.
  2. Alejar distracciones como el celular, dejándolo en otro espacio mientras se lleva a cabo una sesión de concentración, estudio o trabajo.
  3. Priorizar las tareas que se consideren más extensas o difíciles, realizándolas a primera hora del día.
  4. Definir metas de estudio concretas, medibles, alcanzables, relevantes y delimitadas por un tiempo.
  5. El estrés solo empeora el ciclo de postergación, por lo que si procrastinas no caigas en la culpa e intenta practicar la autocompasión.
  6. Antes de empezar cualquier tarea, procura tener a la mano todo el material que sea necesario para empezar y así escapar de las pausas innecesarias.
  7. Visualizar el resultado que esperamos obtener a futuro, partiendo por la satisfacción de cumplir con las responsabilidades propias a tiempo.
  8. Intenta trabajar en compañía de otra persona para reducir la ansiedad, aumentando la concentración y la motivación. También funciona trabajar en espacios como bibliotecas o coworkings donde otros están en la misma dinámica.
  9. Desglosar el trabajo de grado hace que una tarea que suena tan abrumadora pueda ser clasificada en minitareas un poco más sencillas de ejecutar, generando así una sensación de avance real que va reduciendo la ansiedad.
  10. Al concluir exitosamente un espacio de estudio o trabajo, podemos recompensar ese esfuerzo con un pequeño reconocimiento que a su vez despierte la motivación de continuar avanzando.

La definición de procrastinación va más allá de la gestión del tiempo, presentándose como un desafío de autorregulación emocional. Por eso, vencerla durante los estudios de posgrado es todo un proceso de conocimiento, paciencia y compasión que nos permite comprender que las emociones transforman nuestra propia relación con el estudio y dictan las reglas de la productividad. Solo cuando logramos equilibrar los objetivos personales con la salud mental, la disciplina no es más una carga sino el motor de nuestro éxito profesional.

Y cuando la disciplina deja de ser una carga y se convierte en tu motor, el siguiente paso es elegir el reto adecuado: explora la oferta de posgrados de la Universidad El Bosque y dale forma a tu próxima meta profesional.

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