
La importancia del networking
Intercambiar tarjetas profesionales, aquel amigo que te presentó con un profesional de tu sector, asistir a un cóctel con compañeros de trabajo o enviar un invitación de seguimiento a un perfil destacado en una red de contactos profesionales… Alguna de estás actividades, ¿te resulta familiar? Probablemente sí, como profesional en al menos una ocasión lo has intentado con el objetivo de crecer laboralmente, conseguir empleo o impulsar una idea de negocio.
A estas acciones sencillas pero estratégicas, se les conoce como networking. Se trata de una herramienta valiosa que promueve relaciones profesionales basadas en la innovación y la colaboración mutua entre expertos, líderes y mentes creativas, empresas y sectores. Algo así como conectar el talento con las oportunidades que, aunque puedan pasar desapercibidas, están ahí aguardando por la idea, el profesional, el socio, el inversor o la empresa que les saque el mayor provecho.
Además de un aliado estratégico para impulsar proyectos o carreras profesionales, las organizaciones se valen del networking para perseguir objetivos específicos como pulir su reputación, conocer nuevas formas de trabajo, hacerse más flexibles y colaborativas, así como captar el mejor talento humano. La digitalización empresarial ha agilizado su implementación, hasta el punto en que puede desarrollarse eficientemente en la presencialidad pero también a distancia.
El anglicismo networking puede ser uno de los términos más pronunciados y llevados a la práctica en el ámbito profesional. Su visibilidad se debe en gran medida a las plataformas digitales, desde páginas web hasta redes sociales, que difunden una variedad de contenidos para principiantes o usuarios más especializados en el mercado laboral. Por lo que poco a poco ha ganado terreno, convirtiéndose hoy en día en una dinámica habitual de trabajo.
Pero, ¿cuál es la importancia del networking? Es especialmente valioso para aquellos profesionales que, al crear o recurrir a su propia red de contactos, desean optimizar su proceso para conseguir empleo y/o acceder a mejores posiciones laborales. No es lo mismo ser uno de tantos candidatos que diariamente se presentan a ofertas de trabajo, que estar en contacto con colegas o miembros del equipo de contratación de la empresa en la que te encuentras interesado… ¡Es cuestión de conocer de primera mano las oportunidades!
Y no solo eso, aquellos profesionales que tienen una idea de negocio innovadora que desean poner en marcha o un emprendimiento que requiere impulso extra detectan posibles socios e inversores en encuentros de networking. Estos espacios, presenciales o virtuales, les permiten crear conexiones estratégicas en uno o varios sectores para dar mayor visibilidad a sus proyectos.
¿Qué beneficios puede ofrecer el networking?
Pueden ser múltiples los beneficios del buen networking en la vida profesional:
- Construir relaciones sólidas basadas en la confianza mutua, donde ambas partes se colaboran con información, contactos o recursos para alcanzar sus metas.
- Intercambiar ideas frescas o nuevas perspectivas que sean de utilidad para abordar las tendencias, experiencias, prácticas o desafíos actuales en el desempeño de un trabajo.
- Desarrollar habilidades como la comunicación efectiva, la escucha activa, la adaptabilidad o el liderazgo que elevan notablemente el perfil profesional a la hora de cazar oportunidades.
- Recibir asesoría de compañeros, colegas, profesionales experimentados o líderes de distintos sectores, tanto para el desarrollo de una idea como en el manejo de una empresa.
Claves del buen networking
Aunque suene sencillo, lo cierto es que construir una red de contactos que genere beneficios reales a un profesional es un trabajo que exige la articulación de constancia y estrategia. El networking va mucho más allá de asistir a un evento, son una serie de pasos escalonados:
- Plantear objetivos claros: antes de asistir a un evento de relacionamiento profesional es importante definir cuál es nuestro propósito, discutir una idea, buscar respaldo para un negocio, promocionar un artículo, descubrir talento humano o explorar opciones de empleo.
- Encontrar el evento ideal: para cazar oportunidades realmente valiosas se debe empezar por elegir cuidadosamente el contexto, la situación o el escenario que encaje con el respectivo perfil profesional. De lo contrario, será una pérdida de tiempo y esfuerzo.
- Actuar con naturalidad: aunque las personas que asisten a este tipo de eventos lo hacen con un interés particular, suelen dejar de lado una actitud impulsiva e intrusiva que pueda incomodar a otros. Y aquí, lo fundamental es crear relaciones provechosas que sean sostenibles en el tiempo.
- Plasmar una marca personal: para crear una identidad sólida que resuene en otras personas se requiere un ejercicio profundo de autoconocimiento e introspección, que a su vez permita identificar aquellas fortalezas diferenciales pero también las debilidades que pueden representar una desventaja.
- Hacer anotaciones: durante cualquier evento profesional existe la posibilidad de conocer varias caras nuevas. Por eso, no basta con pedir o tomar sus tarjetas de presentación, pensando a futuro lo mejor es anotar su experiencia destacada, canales de contacto y consejos prácticos.
- Mantener la comunicación: un espacio de networking es importante para conocer profesionales, pero no es suficiente para establecer conexiones firmes. Construir relaciones estables implica presencia y persistencia en una medida justa, ahí entran a jugar las redes sociales como canales de interacción recurrente.
En un mundo hiperconectado, el networking es una herramienta casi que necesaria para crecer y destacar profesionalmente. Entonces, cuando te preguntes si ir a un foro de expertos, aceptar la invitación a una cena, participar en una comunidad online o enviar una solicitud de seguimiento… Quizá la respuesta más acertada sea invertir tiempo en todas esas opciones que puedan significar oportunidades para proyectar tu talento.
