
Conoce la neuroeducación
Las sociedades que habitaban el mundo, varios siglos atrás, consideraban la educación un proceso unidireccional basado en el dictado y la repetición. Pero los tiempos han cambiado y con ello la forma en la que aprendemos. La ciencia ha logrado dar pasos significativos para entender cómo aprende el cerebro humano en tiempo real, con conocimientos que nos han permitido descubrir un concepto que hoy en día aplicamos: la neuroeducación del aprendizaje.
Entonces, ¿qué es la neuroeducación? Una disciplina emergente que integra neurociencia, psicología y pedagogía para optimizar los procesos de enseñanza. Aquí te explicaremos, precisamente, la manera en la que la plasticidad del cerebro humano ha transformado significativamente la educación.
¿Qué es la neuroeducación?
La neuroeducación es una rama de la enseñanza que analiza el funcionamiento del cerebro humano durante los procesos de aprendizaje, para entender cómo capta la información y sobre todo la convierte en conocimiento a largo plazo desde la sinapsis neuronal. Esto se refiere, más específicamente, a la comunicación entre neuronas que permite la transmisión de impulsos al sistema nervioso para activar funciones cerebrales esenciales que van desde la memoria hasta la gestión de las emociones.
Pero, ¿en qué consiste la neuroeducación? Se sostiene de tres pilares fundamentales, que son la neurociencia, la psicología y la pedagogía. Una fusión marcada por el estudio biológico del cerebro, los procesos mentales y conductuales, al igual que el diseño de estrategias acordes para el aprendizaje de cada estudiante. Lo que significa ciencia aplicada al aula, apuntando a una personalización de la enseñanza.
¿Para qué sirve la neuroeducación?
A diferencia de los métodos tradicionales, la neuroeducación ayuda a personalizar el aprendizaje porque reconoce que cada cerebro funciona como un mundo. Entonces, el propósito es identificar qué factores estimulan la actividad cerebral de un alumno permitiéndole prestar más atención, mejorar la capacidad de memorización o completar el ciclo integral de conocimiento.
En esa medida, ¿para qué sirve la neuroeducación? Resulta muy útil para reducir el estrés en el aula, mientras se aprovecha el desarrollo cognitivo en etapas en las que el cerebro es más receptivo a nuevos conocimientos como los idiomas o la música. A esto se suma la posibilidad de detectar tempranamente dificultades en el aprendizaje, las más comunes suelen ser la dislexia o el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Los niños y la neuroeducación
La infancia puede considerarse la etapa más fructífera en el desarrollo de un ser humano, porque es en la que el cerebro posee su plasticidad máxima. Posiblemente hemos escuchado que las experiencias de los primeros años de vida moldean la estructura cerebral, y es un hecho. Por eso los procesos neuroeducativos en niños van dirigidos al movimiento, la exploración y el juego.
El cerebro infantil está diseñado para explorar durante horas, tomando periodos de descanso a lo largo del día. Precisamente, la neuroeducación en el aula propone dinámicas que despiertan una curiosidad orgánica que libera dopamina, un combustible químico para el sistema de recompensa y motivación en el desempeño cerebral.
¿Cuáles son los beneficios de la neuroeducación?
Son múltiples los beneficios de la neuroeducación pero, sin duda, el más importante es su contribución a que el aprendizaje sea completo y significativo; facilitando que la enseñanza y los procesos biológicos trabajen en sinergía para que los conocimientos se almacenen en la memoria a largo plazo y así puedan aplicarse eficazmente a futuro.
No es todo, la neurociencia del aprendizaje favorece el desarrollo de la inteligencia emocional. Lo que se ve reflejado en los niveles de estrés, que también pueden incidir en una actividad cerebral más activa o pasiva. Identificar las fortalezas y debilidades de cada alumno para brindarles las herramientas pertinentes de abordaje, mejora significativamente desde el desempeño académico hasta la autoestima; una manera responsable de reducir los estigmas en torno a la neurodiversidad.
Especialidad en neuroeducación
Las especialidades en neuroeducación o aquellos programas que la incluyan como componente de estudio han cobrado relevancia entre docentes y psicólogos. Cada vez más perfiles profesionales apuestan por una formación que les permita diseñar metodologías académicas basadas en la evidencia científica, aplicar técnicas de estimulación cognitiva y liderar procesos de innovación educativa desde las instituciones.
Con la neuroeducación también descubrimos que aprender no es una obligación, en realidad, se trata más de un proceso biológico que amerita confianza y curiosidad. Entender cómo funciona nuestro cerebro es el primer paso hacia un conocimiento consciente; capaz de transformar la educación en una experiencia que, aparte de completa, se siente humana tanto para el docente como para el estudiante.
