¿Qué es la autoeficacia en psicología?

¿Qué es la autoeficacia en psicología?

Imagina que estás a punto de realizar una presentación ante un cliente importante. Antes de iniciar, tus preocupaciones y miedos te abruman por posibles resultados de la reunión. No obstante, al comenzar, tus incertidumbres se desvanecen y tu motivación te lleva a darte afirmaciones como “yo puedo”.

Lo anterior se llama autoeficacia: la confianza que tenemos en nuestras capacidades, para realizar una determinada tarea o afrontar retos que se nos presenten, lo que influye en la probabilidad de tener éxito.

Albert Bandura, profesor de psicología de Stanford, publicó esta teoría en el año de 1977. Introdujo la autoeficacia como uno de los procesos de realización de objetivos en la teoría social cognitiva, que influye en la motivación, la capacidad de aprendizaje y el rendimiento.

¿Cuáles son las 4 fuentes de autoeficacia?

Dominio de las experiencias

Se refiere al aprendizaje que tuviste al asumir retos y superarlos; lo que ayuda a desarrollar una mayor confianza en ti mismo. Es un aprendizaje inconsciente donde tu mente internaliza el mensaje: soy capaz de aprender y adaptarme a lo nuevo.

Persuasión social

En este caso habrá personas con un alto nivel de autoeficacia que pueden inspirarte a creer que tú también puedes lograrlo. Al observar estos patrones positivos, es probable que quieras adquirir estos atributos y desarrollar las mismas habilidades que admiras en esas personas.

Aprendizaje vicario (modelado)

Visualizar el triunfo en alguna situación determinada puede ayudarte a desarrollar altos niveles de autoeficacia. Cuando te imaginas que cumples un propósito, puedes convencer a tu mente de que el éxito es el único resultado.

Estados emocionales y fisiológicos

Obtener un logro está ligado a cómo te sientas psicológicamente o físicamente. Por ello, es necesario que aprendas a dominar tu ansiedad y estado de ánimo, especialmente, al enfrentar desafíos o retos. Sentirse bien emocionalmente y en buen estado físico te ayudará a enfrentar mejor las situaciones.

Señales de baja autoeficacia

  • Procrastinación. Pospones tareas que no estás seguro de poder hacer.
  • Evitación. Evitas las cosas difíciles porque crees que no puedes manejarlas.
  • Renunciar. Cuando encuentras problemas con algo, abandonas la tarea.
  • Ves amenazas en lugar de desafíos. Tomas las tareas difíciles como riesgos para tu bienestar, en lugar de oportunidades.
  • Bajas expectativas. No esperas mucho de ti mismo y no te fijas metas ambiciosas.
  • Estrés y depresión. Te dejas abrumar fácilmente por las emociones negativas.

Señales de alta autoeficacia

  • Resuelves problemas si te esfuerzas lo suficiente.
  • Afrontas obstáculos inesperados.
  • Mantienes la calma en situaciones difíciles porque tienes buenas habilidades de afrontamiento.
  • Alcanzas tus metas y objetivos.
  • Te fijas objetivos desafiantes y los persigues.

Los beneficios de la autoeficacia

Resiliencia al estrés. Puede ayudarte a cambiar tu punto de vista sobre los problemas. En lugar de permitir que la inseguridad te atormente en momentos de estrés, podrás ver oportunidades y soluciones que funcionen.

Hábitos de vida saludables. Manejar una alta autoeficacia puede beneficiarte saludablemente. Por ejemplo, si tu rutina de ejercicios es difícil, podrías encontrar el estímulo interno para terminarla.

Mejora del rendimiento laboral. Un empleado con esta capacidad estará determinado a aprender y realizar con éxito diversas tareas.

Rendimiento académico. Los estudiantes que se esfuerzan, pueden superar cualquier dificultad, al fijarse objetivos y utilizar tácticas para alcanzarlos.

Tratamiento de fobias. Es posible superar una fobia realizando actividades relacionadas con ella. Por ejemplo, si eres aracnofóbico, te resultará más fácil lidiar con las arañas, si interactúas directamente con ellas. La autoeficacia se desarrolla a través de la experiencia personal.

Con alta autoeficacia, es más probable que te fijes metas altas y te mantengas firme en ellas, debido a que puedes encontrar soluciones cuando surgen problemas. Si por el contrario tienes una baja autoeficacia, es posible que evites aquello que consideras demasiado difícil y rendirte fácilmente cuando surgen problemas.

SÍGANOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES